Sergio Galán Arte Español

Sábado, 30 de Enero de 2010

En esta entrevista van a conocer a una persona cariñosa, sincera, alegre y muchos calificativos mas que podríamos decir, pero creo que en vez de que yo les narre su historia creo que seria mejor que le conozcan ustedes mismos...


En esta entrevista van a conocer a una persona cariñosa, sincera, alegre y muchos calificativos mas que podríamos decir, pero creo que en vez de que yo les narre su historia creo que seria mejor que le conozcan ustedes mismos...  

¿Dónde y en qué año nace el Maestro?

Exactamente en Madrid, 1980

¿Es hijo único?

No, tengo una hermana pequeña.

¿Qué recuerdos guarda de cuando era niño?

Mi obsesión por los caballos desde que tengo uso de razón. Lo eran todo para mí. En clase estaba mirando continuamente el reloj para ver cuánto tiempo faltaba para irme a montar a caballo con mi abuelo. En el colegio organizaban partidos de fútbol después de clase, pero yo ni iba, porque estaba deseando estar con los caballos

Durante su infancia, ¿qué lugar ocupaba el mundo del caballo?

Siempre me ha gustado mucho. Todos los días que podía, acompañaba a mi abuelo a las ferias de ganado porque me encantaba estar con los caballos.

¿Qué tal su experiencia durante el colegio?

No fue muy buena porque no me gustaba estudiar. En mi cabeza sólo tenía sitio para los caballos, pero si no estudiaba mis padres no me dejaban montar, así que trabajé mucho y fui muy constante. Nunca suspendí nada para septiembre, así que me tiraba todo el verano montando a caballo.

¿Recuerda alguna trastadilla que hiciera de niño relacionada con los caballos?

Recuerdo que mi abuelo vendió uno de mis caballos preferidos y que para que no se lo llevaran pensé en poner unos clavos para pinchar las ruedas del camión que viniera a buscarlo, aunque no lo hice…

Cuando el maestro decidió lanzarse en esta aventura del Rejoneo, ¿cómo se lo tomaron en casa?

Al principio no me tomaban en serio. Mis padres me dejaban que fuera a montar a caballo y que entrenara porque mientras estaba haciendo eso por lo menos no estaba en bares y discotecas como otros chicos de mi edad. Yo seguía así hasta que Rafa, que fue mi primer apoderado, intentó convencer a mis padres para que por lo menos me dieran la oportunidad de intentarlo siempre y cuando no dejara de estudiar.

Qué opina el maestro sobre esta famosa pregunta: ¿Cree que el torero nace o se hace?

El torero nace, aunque luego se tiene que hacer. La experiencia es muy importante, pero está claro que algo tienes que llevar dentro. En mi caso, por ejemplo, no he tenido a nadie que me enseñara una técnica, soy autodidacta completamente pero mi obsesión por alcanzar la perfección y mi constancia en los entrenamientos me han llevado a ser lo que soy. 

¿Cuál es su concepto del rejoneo?

Es muy clásico y muy puro. El concepto que tengo del toreo a pie es el que intento trasladar a mi toreo a caballo. Para mí, el caballo es como una muleta y por eso intento que el toro vaya muy templado y que haya mucha armonía entre los dos animales. Me gusta que los caballos puedan expresar también lo que ellos sienten en la cara del toro.

¿Qué le parece que los niños compartan este arte del toreo?

Me parece importantísimo ya que ellos son el futuro y tenemos que conseguir que se aficionen al mundo del toro y el caballo para que continúen con esta tradición. Es bueno que conozcan el toro en el campo y en la plaza. Además es una afición sana y en el caso de que quieran intentar ser toreros, los padres tienen que pensar que mejor estar preparándose para eso que estar de juerga.

¿Es muy duro el entrenamiento que realiza a diario?  ¿Cuántas son las horas que monta al día? 

Es muy duro porque cada día puedo llegar a montar 10 u 11 caballos. No puedes dejar de montarlos porque hay que tener en cuenta que ellos tienen que tener unas condiciones físicas extraordinarias y un nivel de doma elevadísimo que sólo se consigue con mucho entrenamiento. Puedo montar hasta 10 horas al día, a veces, hasta me olvido de comer…

¿Qué podríamos decir que el maestro busca en sus caballos?

Lo primero de todo, que tenga buen carácter y un buen físico, que se mueva bien, que sea elástico y luego, depende del tercio para el que lo vaya a utilizar: Si es para salida, que sea más rápido; para banderillas, más artista...; y para el último tercio, por ejemplo, no hace falta que tenga tanto físico pero sí mucho valor y temple en la cara del toro.  

Sabemos que siempre hay algún caballo al que se le tiene más cariño, ¿nos podría decir cuál y por qué? 

A Montoliú  le tengo un cariño especial. Es el más veterano de mi cuadra y la gente lo recordará porque hace unos quiebros espectaculares y porque es de capa baya, que no es tan habitual, es decir, que tiene el pelo muy marrón clarito muy brillante y las crines muy oscuras. Tiene 17 años y ha estado conmigo desde el principio, así que se ha llevado el trabajo sucio de mi falta de experiencia. Es supertorero y tiene mucho corazón.

Usted que ha viajado mucho, imagino que habrá vivido extraordinarias experiencias,¿nos podría contar alguna graciosa que le haya ocurrido?

Cuando empezaba como profesional yo no tenía camión propio y cada vez que toreaba en un sitio, alquilaba uno. Había toreado tres o cuatro días seguidos y cuando ya estaba en casa y habíamos sacado todas las cosas para devolverlo, me llaman para hacer una sustitución de última hora en Xátiva. Preparan todo rápidamente, empiezan el viaje en el camión, todo normal. Pero por la tarde, cuando me estaba echando la siesta en el hotel antes de ir a la plaza, me llaman y me dicen que e les ha olvidado echar los bocados, que son los hierros que se les ponen a los caballos y que cada uno tiene un modelo distinto adecuado a sus características. Menos mal que mis compañeros de esa tarde llevaban varios de repuesto por si pasaba algo. De esa manera pude salir adelante ese día.

¿Dónde y cuándo su Alternativa?

No la he tomado. No es coherente que un rejoneador tome la alternativa y que al día siguiente mate novillos en lugar de toros. Creo que habría que legislarlo de alguna manera igual que pasa en el toreo a pie. Al día siguiente de debutar, es decir, de torear por primera vez en público, fui a Santa Eulalia en Portugal y maté una corrida de toros de seis años. Eso no tiene ninguna lógica.

Como persona, ¿qué siente al ser tan admirado?

Mucho agradecimiento de que alguien haya reconocido mi lucha. Cuando algún chico jovencito se acerca mí en las plazas y me pide un autógrafo, siempre intento ser agradable con él porque me recuerdan a mí cuando era pequeño y sentía admiración por otros rejoneadores mayores.

¿Qué les diría como consejo y como profesional a todos aquellos que desean seguir sus pasos?

Lo primero de todo, que si están estudiando, no dejen de hacerlo ya que es un mundo muy bonito pero muy complicado. Que luchen por conseguir su sueño porque no hay nada más gratificante que dedicarte a lo que te gusta.

¿Hacer el paseíllo en Madrid qué le supone a uno?

Muchísima responsabilidad. Es la plaza más importante del mundo y quieres que todo salga perfecto para lograr un gran triunfo porque si lo consigues va a repercutir en la temporada y en tu carrera; sin embargo, si fracasas, también te va a repercutir. Es la plaza que más da y que más quita. A mí me lo ha dado todo con mis tres salidas a hombros y todas las veces que he toreado allí, menos una, he cortado orejas, así que la gente siempre espera un triunfo y eso exige mucha responsabilidad.

¿Qué le pasa por la cabeza minutos antes de hacer el paseíllo en cualquier plaza del mundo?

No sólo en Madrid, sino en todas las plazas, aunque sobre todo en las más importantes, lo que quiero es que todo salga lo mejor posible, que los caballos brillen y puedan lucirse y sobre todo, no defraudar a los que han ido a verme. La responsabilidad me motiva mucho.

¿Es muy duro conseguir un sueño?

¡¡¡¡Claro que es duro!!!! Pero por eso es tan bonito… Lo que pasa es que cada vez te vas poniendo metas más altas. Mi sueño al principio era ser rejoneador que era algo inalcanzable, y cuando ves que estás tocando tu sueño, sientes algo verdaderamente bonito.

¿Qué se siente al conseguirlo?

He conseguido un sueño que era ser un rejoneador importante cuando nunca he tenido a nadie que me enseñara. Mi sueño ahora es ser una máxima figura del toreo a caballo, así que cuando lo consiga sabré qué se siente al alcanzar un gran sueño, pero todavía me falta hasta que llegue ese día…

¿Tiene alguna manía usted antes de torear?

La verdad es que tengo unas cuantas: me gusta siempre ir a ver a los caballos por la mañana cuando llegan a la plaza, pero nunca voy al sorteo; a la hora de la comida siempre me siento en el mismo sitio; nunca estreno ropa los días que toreo ni suelo brindar toros.

Somos muchos los que sabemos que usted quiere mucho a su abuelo, por ello me gustaría que nos hablara un poco de él.

Es uno de los pilares fundamentales de mi vida. Fue él el que me metió en el cuerpo la pasión por los caballos y desde el día que toreé la primera corrida no se ha perdido ninguna de mis actuaciones. Me hace muy feliz verle sentado en los tendidos. Le quiero muchísimo y ojalá siga acompañándome muchos años.

Háblenos un poco del caballo, ¿cómo vive?

Los caballos de torear viven en unas cuadras muy amplias de tres metros por tres metros donde no pasan calor en verano ni frío en invierno. Las cuadras están al lado del picadero cubierto para que no tengan que moverse mucho ni sufran cambios de temperatura. La temporada se divide para ellos en tres fases. La primera, previa a los compromisos en la que entrenan para ponerse al día; durante la temporada en las plazas la intensidad es muy dura y además del entrenamiento en la finca, tienen la responsabilidad de las corridas; y por último, cuando acaban la temporada activa, descansan en los prados, sobre todo los más veteranos. De esa forma se desestresan.

Para mantener esas crines tan bellas, ¿qué es necesario?

Se cuidan igual que el cabello de una mujer. Se les lava con champú, se les echa suavizante y se les cepilla para quitar cualquier tipo de enredo y que queden muy suaves y brillantes.

¿Por qué se elige para torear a caballo la raza lusitana?

La genética del caballo lusitano le permite torear porque ha sido seleccionado para ello. Por eso tienen más nivel en la cara del toro que cualquier otra raza.

A la hora de torear, ¿en qué silla de montar se siente más cómodo el maestro?

Utilizo una silla mixta diseñada por mí. He intentado que sea lo más cómoda para el caballo y también para mí. En el interior es como una silla de doma que deja al caballo más libertad de movimientos. El exterior, por tradición en el toreo a caballo, es una silla vaquera.

¿Nos podría explicar la diferencia entre galopar y torear?

No tiene nada que ver. Galopar es correr y torear es dominar la embestida del toro y para ello necesitas también dominar al caballo.

Usted, ha dado sus primeros pasos también en el mundo de la moda como imagen de la firma de ropa Hierro y Albero, esto no es algo muy habitual en el mundo del toro…

Precisamente esa es una de las causas por la que lo he hecho. Pienso que es una manera de acercar el rejoneo o en general el mundo del toro, al gran público. Creo que está bien cualquier medida que sirva para llevar a más gente a la plaza.

Además de su apoderado, José María González de Caldas, que le representa en los despachos, ¿tiene usted otro representante, como los modelos, que se encargue de cuidar su imagen pública?

Tengo una persona de máxima confianza que es la periodista Laura García Olmedo. Ella es quien me lleva todos los temas relacionados con la imagen y la comunicación. Pienso que cuando alguien no sabe de un tema tiene que rodearse de los mejores para poder delegar en ellos y yo creo que Laura es una gran profesional y es la mejor para esto.

¿Un amigo?

Quien está contigo en los buenos y en los malos momentos, sobre todo en los malos, ahí es donde se ve quién te quiere de verdad, porque en los buenos ratos es fácil estar. Un amigo además es la persona de máxima confianza con la que puedes hablar, a la que puedes pedir opinión y que además te hace críticas constructivas. Amigos, amigos, hay muy pocos.

¿Un sueño?

Ser torero de toreros.

¿Cuál es su plaza?

Las Ventas y Pamplona.

¿Su toro?

Uno de encaste Murube.

¿Una sugerencia?

Legislar el tema de la alternativa porque pienso que es una manera de que la gente tome en serio el rejoneo.

¿Qué le pide Sergio Galán a la vida?

Salud para seguir luchando muchos años.

Nos gustaría que una gran figura del rejoneo nos mostrase su lado más tierno en este momento y les dedique unas palabras a los niños, que como nosotros decimos, son nuestro mayor futuro.

Que estudien mucho y que se hagan muy aficionados porque la Fiesta necesita el apoyo de la gente joven. Y al que tenga el sueño de ser torero le digo que lo intente, que no hay nada más bonito en la vida que dedicarte a lo que te gusta y luchar por un sueño.

Si deseas conocer más curiosidades de este joven rejoneador conquense puedes encontrarlas en la web www.sergiogalan.com y en el grupo de Facebook "Sergio Galán, Torero a Caballo". No lo dudes, visítalo y descubre muchas curiosidades de esta gran figura del Rejoneo Español.

                      Entrevista:

                              Gustavo Pavón

                      Fotografías:

                               Cedidas por Sergio Galán

                      Agradecimiento:

                              Departamento de Comunicación