El campo de Sergio Galán
Lunes, 29 de Marzo de 2010
Parte del equipo de Arte y Nobleza nos desplazábamos el pasado sábado 27 de este mes a tierras Salmantinas nuevamente....
Parte del equipo de Arte y Nobleza nos desplazábamos el pasado sábado 27 de este mes a tierras Salmantinas nuevamente, para en esta ocasión pasar un día mágico en la dehesa San Joaquín de Huelmos, de la cual es propietario el joven y gran rejoneador Sergio Galán, el fin de este día, se trataba de un herradero de ganado bravo de machos y hembras de la casa. A primeras horas de la mañana y con las gotas de roció, aun en las hojas de los árboles empezaban a llegar todos los invitados del día, mucha juventud la que se podía contemplar, en los cercados las reses esperaban impacientes, mientras en el fuego se caldeaban los hierros, todo era alegría y sonrisas mientras transcurrían los minutos que se acercaban lentamente al inicio de la faena. En primer lugar se herró un gran numero de machos, el cual el primero fue herrado por el maestro Sergio, primas y amigos pudieron a continuación herrar a los animales, una labor no fácil pero que con la ayuda de muchos profesionales todos pudimos colaborar y disfrutar de esa labor, tras un largo tiempo de faena era el momento de reponer algo de fuerzas y se preparo un pequeño tentempié para acto seguido continuar con la faena del herradero, según transcurría el día, los últimos invitados iban llegando a la dehesa. La labor se realizo de las dos formas, con la modernidad del cajón para los animales mas cuajados y a mano como se realizaba en todas las fincas de España hace varios años atrás, un trabajo serio pero que de vez en cuando era imposible no soltar una carcajada por algún comentario o algún momento divertido, una vez herrados todos los machos era momento de un pequeño descanso, para poder continuar con un gran lote de hembras a las cuales había que hacerles la misma operación que a los machos. Mientras la mañana transcurría y el calor se hacia mas intenso nos dimos una vuelta por la inmediaciones de la dehesa para poder comprobar por nosotros mismos, el conjunto bello que forman el campo y la finca todo junto, finca que cuenta con unas magnificas instalaciones, todo con un estricto rigor y un buen gusto. Este cortijo esta rodeado por un bello paraje muy pintoresco y a la vez cautivador. En las cuadras descansan placenteramente los caballos de Sergio, unas cuadras muy mimadas y dotadas con todos los adelantos y comodidades para los componentes de este joven rejoneador. Una vez concluida la faena del herradero, llegaba la hora de la comida y al fuego dos grandes calderos preparaban las degustaciones, tras un largo y placentero descanso comíamos y a la vez recordábamos historias vividas con el mundo del toro. Momento donde se oían cosas muy interesantes de la tauromaquia y alguna que otra buena anécdota. Para continuar con la diversión del día Sergio decidió soltar una vaca, en la cual pudimos contemplar algún que otro buen detalle ante la cara de la res, acto seguido nos subíamos en los coches para recorrer los muchos Km. de la dehesa, durante el transcurso del viaje Sergio se bajo del vehículo y tras darse una buena carrera tras un potrillo que tenia horas para atraparlo, la madre se asusto y lanzo un derrote con las patas traseras al aire que afortunadamente no alcanzo el rostro de Sergio y gracias adiós no tuvimos que lamentar nada grave. Pero como suele ocurrir en nuestros viajes lo peor estaba por llegar, nos referimos al fin de un día mágico en nuestras vidas y que esperamos que disfrutan todos ustedes con el reportaje fotográfico que a continuacion les mostramos.
Texto:
Gustavo Pavón
Fotografías:
Gustavo Pavón
José Ferrer “J. Lete”
Agradecimiento:
Sergio Galán




